Hoy pude leer en El Comercio que Fernando de Szyszlo ha sido nombrado el nuevo presidente de la Comisión del Lugar de la Memoria. Me parece una opción interesante, considerando que pertenece a un grupo muy importante de intelectuales y artistas que han abogado siempre por los derechos humanos. Debido a que este tema vuelve a salir a flote, y dado que fue parte de una conversación con mi asesor de tésis y otros arqueólogos acerca del rol de los museos en la sociedad, me atrevo a dar una pequeña opinión al respecto.
Aún no me queda muy claro hacia donde apunta el Museo de la Memoria como institución. Si bien una parte importante de este Museo es la parte de "exhibición" (palabra dificil para un contexto como este), considero que el Museo debería también albergar un área de investigación. Diversos especialistas (antropólogos, sociólogos, economistas, etc.) deben formar parte de este Museo para poder estudiar las causas de la terrible época que nos toco vivir a los peruanos durante el auge de la guerra interna. Los resultados de tales estudios deben servir tanto al público general como al gobierno central para evitar cometer los mismos errores del pasado.
Actualmente, muchos museos se han convertido en entes activos dentro de su sociedad. Un ejemplo que se me viene a la mente es el Hiroshima Peace Memorial Museo (http://www.pcf.city.hiroshima.jp) dedicado a mostrar los horrores de la bomba nuclear en Hiroshima. Este museo nos hace reflexionar sobre lo peligroso de estas armas en el mundo moderno, y es una institución que activamente promueve la prohibición total de estas armas. He tenido la oportunidad de visitar este museo, y realmente evade el convertirse en un espacio parcializado de la historia (no identifica ni buenos ni malos) para convertirse en un espacio donde uno se da cuenta que la guerra es algo que tenemos que evitar a toda costa. Igualmente, es un espacio donde si uno desea conocer más sobre el devastador efecto de las bombas nucleares o sobre las víctimas de ellas, es posible acceder a una base de datos y biblioteca que permita investigar más.
Si bien varios museos de arqueología en el Perú están apuntando a la opción de ser centros de investigación, creo que aún la idea de que el museo es sólo una sala de exhibición es muy fuerte en nuestra sociedad. Espero que al "Lugar de la Memoria" no se quede sólo como sala de exhibición, sino que pueda ser un ente activo dentro de nuestra sociedad.