22 mar. 2009

¿Qué es la arqueología?

Cuando he tenido oportunidad de mencionar la profesión que he seguido, lo que más me gusta son las diversas reacciones que puedo ver. Estas reacciones van desde una sorpresa real (no se por qué, pero para algunos aparento ser más un abogado o ingeniero que arqueólogo), un interés claro (con comentarios acerca de alguna noticia del diario o algún documental de la tv, o la típica frase "yo siempre quise estudiar eso"), una asociación a personajes de ficción (siempre sale Indiana Jones), o un desconcierto total (¿de qué vives, para qué es eso?). Sea como fuere, y no importa el país en el que uno esté, siempre hay una reacción.

Si bien, para responder a la pregunta de este post existen muchos libros en varios idiomas que les pueden decir en frases cortas, largas, complicadas o muy simples lo que es la arqueología y lo que los arqueólogos hacen, quisiera dar mas bien una apreciación personal acerca de esta carrera.

Empezemos por el principio. Cuando tenía cerca de 12 años, supe que lo que quería ser era arqueólogo. La verdad que para entonces no tenía ni idea de lo que hacían, nunca había conocido a un arqueólogo y quizás sólo tenía en mente la imágen de Indiana Jones. Sin embargo, algo que yo creo que debe haber influenciado mucho fue mi padre. Mi papá, cuando mi hermana y yo eramos pequeños, solía llevarnos a parques, playas y museos cuando tenía días libres y nosotros no teníamos clases. Recuerdo que lo que más me gustaba era ir a los museos porque tenían ese aspecto de que todo es antiguo, y de que cada sala esconde algo. No recuerdo haber aprendido que cerámica pertenecía a qué cultura, ni ninguna de las cronologías que existían, pero esa imagen de descubrir lo que había en cada sala de la mano con mi papá es quizá lo que más me quedó de esas visitas.

Otra gran influencia que tuve fue mi Tropa de Boy Scouts. Ahí aprendí lo que es disfrutar la naturaleza y alejarte un poco de la ciudad, ver personas distintas a las que estas acostumbrado a ver, dormir en un pequeño espacio y compartir la comida con otros. Quién hubiera dicho que esa fue una experiencia que repetiría en mi carrera profesional.

Llegó la universidad y los primeros años de Estudios Generales y aún no tenía idea de que hace un arqueólogo. Empecé a leer algunos libros al respecto, y lleve cursos que presentaban a la carrera, lo que me animó aún más. Cuando tuve la primera oportunidad de ir al campo, entendí qué es lo que realmente era y por qué me gustaba tanto. Mi primera experiencia en campo la tuve en el Proyecto Tablada de Lurín. Yo participaba ayudando a una alumna que estaba por egresar y hacía sus prácticas de campo. Fue emocionante. Por primera vez entendí que la arqueología era cosa de paciencia, de entender como un detective cada uno de los procesos por los que pasan los objetos y las personas a través del tiempo. Lo más emocionante fue excavar con un badilejo y encontrar objetos muy antiguos, así como los huesos de aquellos que los fabricaron. Lo más interesante de la arqueología es eso, la posibilidad de tocar el pasado con tus propias manos, y la capacidad de saber que todo lo que tu hagas a partir de eso ayuda a entender ese pasado.

Algunos me preguntan si es una carrera dura, y sí que lo es. Existe trabajo, pero como en todos lados, es muy competitivo. Uno tiene muchas veces que estar en zonas muy alejadas de tu propio hogar, inclusive por varios meses. Si bien el trabajo de campo es importante, es sólo una parte de todo lo que hacemos, porque luego uno debe analizar en el laboratorio lo que se encontró para obtener más respuestas. La mayor parte del tiempo la pasamos leyendo libros y revisando informes, para tener una mejor idea de cómo fueron las sociedades del pasado. Es una carrera dura, pero saber que uno ayuda a (re)construir la historia es una experiencia inolvidable.


1 comentario:

  1. felicitaciones Daniel, necesito conseguir tu artículo de la revista Arkeos sobre la arqueología pública. Mi correo es hudtwalckerj@gmail.com
    Gracias

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